Es nuestra tarea sagrada estar saludables y vivir una vida de integralidad. De lo contrario, estaremos enviando a través de nuestra consciencia frecuencias discordantes a toda la humanidad. Los síntomas de enfermedades son indicadores de que algo en nuestra expresión está desalineado. Nuestra percepción está errada, las emociones y actitudes que tenemos están distorsionadas y esto está contaminando nuestra expresión auténtica, nuestra Canción del Ser. Este desalineamiento crea la ilusión de separación con la Canción del la Creación.

La sanación no sólo se da removiendo el síntoma físico. Tenemos que bajar el ritmo de vida para poder cultivar la auto examinación. Es ahí que tendremos espacio y tiempo para poder ver detrás de las apariencias (ilusiones y distorsiones) para reconocer el por qué del desbalance. Los síntomas de enfermedades y dolores es la simbología del lenguaje de dolor que el espíritu usa para señalarlos qué área de vida está afectada y qué lecciones debemos de aprender para poder restaurar la armonía.

El cuerpo físico desea que todas sus partes internas funcionen en perfecto balance y armonía con la Intención del Infinito, desea estar en Unidad con la Canción de la Creación, pues para eso fue manifestado. Es por esto que nos alerta cuando hay algo que necesita ser puesto de vuelta en alineamiento con las leyes naturales del cosmos que afectan a todo ser en existencia. Nadie está libre de esto, nadie está por encima de la Intención del Infinito.

El dolor es el deseo de cambiar. En estos casos, el cambio tiene que darse en las percepciones erróneas a las que nos aferramos (ilusiones), las emociones y actitudes discordantes (distorsiones) que influencian negativamente nuestro accionar. Si algo está fuera de balance, definitivamente nuestro cuerpo físico (y nuestro entorno) lo manifestará para que tomemos nota y accionemos a nuestro favor atendiendo nuestras necesidades básicas de forma saludable y consistentemente.

Si has desarrollado síntomas, enfermedades, condiciones o te has accidentado, sé consciente y toma en consideración que tú mismo has orquestado esta situación. Al inicio, tu espíritu trata de obtener tu atención de formas sutiles. Pero si repetidamente escoges ignorar las llamadas de atención más gentiles, que no te sorprenda que luego tratará de hacerlo de formas más intensas. Luego te preguntarás por qué Dios es tan cruel, o por qué tienes tan mala suerte. Esto es tener lástima por ti mismo y caer en la victimización. El dolor y el sufrimiento son la consecuencia de tu inhabilidad para escuchar estos mensajes, y de tu resistencia (oposición) a hacer los cambios requeridos. Cuando decides hacerlos, el dolor y la realidad de sufrimiento se disuelven. Cuando eliminas ilusiones y distorsiones, la integralidad perfecta de tu ser es revelada.

No es nada fácil disolver bloqueos energéticos a todo nivel. Es en esta encarnación que estamos integrando aspectos de nosotros que habían sido abandonados, rechazados, humillados, invalidados, traumatizados, etc. Es en esta vida que estamos solucionando los problemas que tuvimos en experiencias de vidas, muertes y ascensiones pasadas. Es por esto que debemos de cultivar paciencia y entendimiento compasivo para con nosotros mismos y para con los demás. Recuerda que el camino de sanación es una espiral, lo recorreremos una y otra vez hasta que no quede ni una sola telaraña colgada.